Una mañana universitaria
Siendo sábado por la mañana, presenté Casi nadie se conoce ante una comunidad universitaria curiosa y participativa. Como suele ocurrir en ese horario —tan pedagógico y tan cruel a la vez 😅—, algunos asistentes llegaron todavía con algo de sueño, mientras otros comenzaron a “agarrar señal” conforme avanzaba la introducción.
El libro, quizá por su propio tema, suele necesitar unos minutos para acomodarse en la sensibilidad del público. No busca impresionar desde el ruido, sino abrir una pausa: una invitación a pensar con más calma en la relación que tenemos con nosotros mismos.
Sin diapositivas, con más conversación
Aunque en varias ocasiones he presentado Casi nadie se conoce con el apoyo de diapositivas de PowerPoint 👀, la biblioteca de la UNIMAAT propició una dinámica más espontánea el 23 de mayo (2026).
El encuentro fluyó menos como una ponencia y más como una conversación. A partir de las preguntas de profesores y coordinadores, pude desarrollar ideas que en otras presentaciones no había abordado por tomar otras rutas. A veces uno cree conocer del todo su propia obra hasta que alguien formula una pregunta distinta y el libro revela otra esquina.
Las intervenciones permitieron tocar temas centrales del libro: la introspección, la distracción contemporánea y esa tendencia a vivir hacia afuera, como si mirar hacia dentro fuera una pérdida de tiempo.
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| Me gustó este filtro, resalta el libro, perdón si se ve raro... |
Literatura local y espacios posibles
Por lo que he podido notar, la UNIMAAT es una de las universidades que ha mostrado apertura hacia la literatura local. Ese gesto importa. En un contexto donde muchas veces la producción literaria cercana circula con dificultad, cada espacio que permite presentar, conversar y compartir libros escritos desde la región contribuye a fortalecer una vida cultural más próxima.
Mi paso por la UNIMAAT fue, sobre todo, una experiencia de intercambio: una mañana universitaria donde Casi nadie se conoce encontró otra forma de decirse, menos estructurada, más conversada y quizá por eso mismo también necesaria.


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