Hay noches en las que uno va a un evento especial y vuelve a casa con una sensación de importante descubrimiento.
Este viernes 14 de agosto volví al Centro Cultural de Playa del Carmen, el último lugar donde presenté mi ya no más reciente libro Casi nadie se conoce... y esta vez se convirtió en el primer lugar donde presento mi sí más reciente libro.
Aunque bueno, técnicamente Casi nadie se conoce sí es mi más reciente libro porque orita quien habla es Alí Benítez, y quien firma Sobre amarte y esas cosas es Mared Guerra. Aunque también es necesario destacar que este último libro tuvo ambas voces hasta ser un híbrido de mis dos personalidades, el fondo fue supervisado por Alí y la forma por Mared, pero a veces también intercambiaban.
Bueno, estaba contando...
Llegué a Noche de Café y Poesía, invitado amablemente por medio del Instituto Municipal de la Cultura de Playa del Carmen. Y esta vez no llegué solo con algunos textos para leer. Llevé un estreno especial: mi breve poemario Sobre amarte y esas cosas. Un poemario artesanal, creado con mis propias manos y con la mínima, pero magnífica ayuda del máster Iván Palma 😁. El poemario está dedicado a mi pareja Florecita Vida.
Un público que hacía preguntas de verdad
Las preguntas... las preguntas que hicieron al invitado especial de la noche (o sea yo) estuvieron bien interesantes.
¿Qué significa realmente ser poeta, cómo sabe alguien que lo es o en qué momento puede llamarse de esa manera? ¿Podemos concebir a la inteligencia artificial como creadora de poesía? Y de ahí saltamos al amor, al dolor y a la antigua pregunta sobre cuánto se rozan ambos cuando uno intenta escribirlos.
Eran preguntas de una complejidad deliciosa y atípica para una conversación abierta después de una lectura de poesía. Tanto, que en algún momento terminé preguntándole a Julio Couoh, medio en serio y medio en broma:
¿De dónde sacaste a este público tan inteligente?
Y quizá allí está una de las cosas que más me interesaron de la noche. No solamente había gente dispuesta a escuchar poesía. Había gente dispuesta a pensarla. Que no es exactamente lo mismo.
¿Playa del Carmen está construyendo una identidad literaria?
Noche de Café y Poesía se realiza habitualmente el último viernes de cada mes (esta ocasión se adelantó por cuestiones logísticas) y esa periodicidad me parece importante. En cultura, hacer un evento bonito una vez tiene valor; construir continuidad tiene otro peso.
He escuchado incluso comparaciones entre la vida literaria de Cancún y la de Playa del Carmen. Algunas personas sostienen que actualmente se percibe mayor movimiento poético en Playa. No me interesa convertirlo en un extraño clásico peninsular Cancún contra Playa del Carmen. La literatura ya tiene suficientes tragedias como para agregarle tabla de posiciones.
Lo que sí me parece interesante es observar cómo Playa del Carmen va construyendo una personalidad literaria propia. Y el impulso institucional que está recibiendo la poesía mediante actividades como esta —con el trabajo particularmente visible de Julio Couoh y Juan Esteban— se suma a algo que ya existe fuera de los espacios institucionales.
Está, por ejemplo, El Corazón de la Tribu, de la poeta y artista visual Mercedes Bautista. Está Sin Civil, espacio alternativo donde la poeta argentina cocoalnorte impulsó los slams de poesía que, después de su partida, encontraron continuidad en otras manos. Está también el ya tradicional espacio de encuentros literarios La Hojarasca, de la poeta Ana Mar Moreno.
Aquí aparece otro detalle que merece observarse: hay una presencia femenina particularmente interesante en la producción y gestión poética de Playa del Carmen. No solamente como participación en eventos, sino como creadoras de espacios y movimiento cultural.
Cuando comienzan a coincidir autores, lugares, lectores, encuentros periódicos, proyectos independientes e instituciones que abren espacios, deja de tratarse únicamente de eventos aislados. Poco a poco aparece algo parecido a una escena. Y una escena, si consigue mantenerse, termina construyendo identidad. (Vientos ahí: Playa del Carmen).
Sabines, Benedetti, Sor Juana y poemas propios
Durante la noche del viernes 14 de agosto varios asistentes pasaron al frente para leer sus propios textos. Otros llevaron poemas de autores ya incorporados al imaginario literario de varias generaciones: Jaime Sabines, Mario Benedetti y Sor Juana Inés de la Cruz, entre otros.
Eso permitió algo que me pareció especialmente valioso: la noche no quedó reducida a escuchar a un autor invitado. El público también tomó la palabra. Y cuando el público deja de ser solamente público, pasan cosas interesantes.
Las lecturas dejaron ver además un acervo literario diverso. Incluso apareció la Biblia como objeto literario: un libro cuya lectura puede ofrecer elementos narrativos, poéticos, simbólicos y retóricos independientemente de que quien se acerque a él sea creyente o no.
La conversación se desplazaba de los poemas hacia preguntas bastante más grandes.
La poesía también ocurre fuera del poema
En algún momento hablamos también de la dimensión política del poeta y del artista. No necesariamente de política partidista —que es otra cosa—, sino de la inevitable relación entre una obra y el mundo en el que esa obra aparece.
Varios coincidimos en que el poeta y el artista tienen, de una u otra manera, una implicación política, del mismo modo que la poesía y el arte la tienen. Después de todo, también la vida cotidiana está atravesada por decisiones, relaciones de poder, afectos, silencios, desigualdades, deseos y formas distintas de habitar el mundo.
Incluso escribir sobre el amor implica una posición frente a aquello que entendemos por pareja, deseo, abandono, fidelidad, cuerpo, vulnerabilidad o dolor.
Tal vez por eso Sobre amarte y esas cosas, aunque sea un libro pequeño y amoroso, no pretende ser particularmente inocente.
Mared Guerra nunca ha sido muy bueno para eso.
Un libro pequeño en una noche bastante grande
Me fui de Playa del Carmen agradecido.
Primero, porque es la segunda ocasión en que se me abren estas puertas con generosidad. Segundo, porque pude darle a Sobre amarte y esas cosas una primera respiración pública en un contexto que difícilmente habría podido planear mejor.
Pero también porque regresé con una impresión que va más allá de mi propio libro. Algo interesante está ocurriendo alrededor de la poesía en Playa del Carmen.
No sé si sea demasiado pronto para hablar de una identidad literaria plenamente consolidada. Probablemente lo sea. Pero hay autores, espacios independientes, lectores, slams, proyectos, encuentros periódicos y ahora un impulso institucional que comienza a conectar algunas de esas piezas.
Y quizá las identidades culturales nacen justamente así: cuando una ciudad reúne suficientes voces, espacios, lectores, encuentros y obsesiones compartidas como para empezar a reconocerse también en su literatura. Playa del Carmen tiene cada vez más elementos para hablar de una identidad poética propia, diversa y reconocible.
En medio de esa escena, Sobre amarte y esas cosas tuvo su estreno. Para la aparición pública de mi nueva obra, hecha a mano, escrita desde una híbrida voz auténtica y llevada hasta sus últimas consecuencias entre el amor y la honestidad... no pude imaginar un mejor lugar.
Este memorable viernes la poesía no solamente se leyó: se discutió, se cuestionó. Estuvo completamente viva.

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