Cada 13 de julio se conmemora el Día Internacional del TDAH. La fecha busca informar, combatir prejuicios y recordar que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad no es flojera, mala crianza ni falta de voluntad.

Sin embargo, conviene precisar algo que numerosos artículos repiten de manera incorrecta: la Organización Mundial de la Salud no ha declarado oficialmente el 13 de julio como Día Mundial del TDAH.

¿De dónde surge esta conmemoración?

La iniciativa procede principalmente del trabajo de asociaciones civiles, familias, especialistas y organizaciones dedicadas a la defensa de las personas con TDAH.

En 2012, la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad, conocida como FEAADAH, impulsó una campaña para solicitar a la OMS la creación de un día mundial de sensibilización sobre el trastorno.

La propuesta recibió el respaldo de asociaciones de distintos países y de organizaciones internacionales relacionadas con el TDAH. Su objetivo era sencillo: visibilizar una condición todavía rodeada de desinformación, diagnósticos tardíos y juicios morales.

Pero una solicitud no equivale a una declaración oficial. La OMS no incorporó esta fecha a su calendario de días mundiales de salud.

¿Por qué se eligió el 13 de julio?

No existe una explicación histórica suficientemente documentada sobre la elección exacta del 13 de julio.

La fecha no parece corresponder al nacimiento de un investigador, al descubrimiento del trastorno, a la publicación de un estudio decisivo ni a una resolución internacional. Se ha repetido y consolidado mediante campañas, publicaciones institucionales y actividades de sensibilización, pero su origen puntual permanece poco claro.

Lo más preciso es describirla como una conmemoración internacional impulsada por asociaciones civiles, no como una efeméride decretada por la OMS.

¿Pierde valor por no tener reconocimiento oficial?

No.

Las asociaciones civiles han sido fundamentales para hacer visibles problemas que durante años fueron ignorados por instituciones educativas, sanitarias y gubernamentales. Muchas causas sociales comienzan así: sin decreto, sin ceremonia y sin membrete; apenas con personas que se niegan a seguir llamando exageración a una realidad.

La importancia del 13 de julio no depende únicamente de una autoridad internacional. Depende de su capacidad para abrir una conversación necesaria.

Más que una fecha, una corrección

Hablar del TDAH implica corregir la idea de que solamente aparece en niños inquietos que interrumpen la clase. También puede manifestarse mediante olvidos frecuentes, desorganización, dificultad para iniciar tareas, problemas para administrar el tiempo, impulsividad, agotamiento y una sensación persistente de no alcanzar la propia vida.

Por eso, el Día Internacional del TDAH no debería reducirse a infografías, listones de colores o frases de ocasión. Debería servir para escuchar a quienes viven con esta condición y revisar la facilidad con la que una diferencia neurológica termina convertida en defecto moral.

El 13 de julio puede conmemorarse con seriedad, aunque la OMS no lo haya decretado. Fue promovido por asociaciones civiles y sostenido por comunidades que comprendieron algo elemental: antes de juzgar una conducta, conviene conocer su origen.

La sociedad también aprende cuando deja de castigar aquello que todavía no comprende.

Fuentes consultadas

FEAADAH: campaña por un Día Mundial de Sensibilización sobre el TDAH

Organización Mundial de la Salud: campañas y días mundiales de salud