«El pobre es pobre porque quiere» es una frase que solemos escuchar, sobre todo y casualmente, de gente que no es pobre (y que tal vez nunca lo ha sido), o que ha tenido un golpe de suerte y ha salido de la pobreza. Pero esta afirmación que parece asegurar que la pobreza es una cuestión meramente de voluntad, o sea que los que no salen adelante es porque no se esfuerzan, deja de lado un montón de realidades como la gran desigualdad de oportunidades. 

En este episodio del podcast Esporadicción, la historiadora mexicana Ilse Álvarez hace algunas observaciones en torno a este discurso meritocrático. Sin duda es un tema que da mucho de qué hablar, pero de manera general este episodio señala algunos errores casi obvios de la meritocracia. 


Próximamente se abordará el tema acudiendo a nuevos invitados, sígueme en Anchor o Spotify